viernes, 10 de octubre de 2014

Naturalizacón de la volencia en la pareja


 La violencia en la pareja es una situación que ha llevado a una gran preocupación desde los niveles políticos hasta las redes sociales hoy en día, es por este motivo que la violencia en la pareja es un tema trascendente para de investigación ya que merece importancia subrayar que la violencia en las parejas jóvenes empieza desde el principio de la relación, muchas veces sometiéndose a un maltrato sutil y sistemático que desemboca en un poder y control supremo por lo regular ejercido por el hombre.
 
     Ahora bien, no solo el hombre es violento, también hay mujeres violentas lo cual hace que esta forma de violencia se engrane de una forma interminable, aunado a la historia de vida y al contexto socio-cultural en el cual vivimos, este contexto muchas veces justifica el actuar agresivamente sea hombre o mujer quien lo haga la cultura lo justifica en nombre de “fue sin querer”, “esto es lo que me hacer ” o “si yo solo soy así contigo” de cierta manera minimizando los hechos pero esto no minimiza las estadísticas por ejemplo en la encuesta del INEGI del ENVINOV (2007)  menciona que “76  por ciento de los jóvenes han sido víctimas de algún tipo de violencia en el noviazgo”.
   Pero esto no queda aquí ya que hablamos que desde el noviazgo hay señales rojas que se dejan de ver por qué muchas veces las formas de violencias ya que como vemos párrafos arriba, si hay violencia en el noviazgo ¿Cómo suponemos que no habrá cuando se consolide la pareja, la vieja frase popular de “yo pensé que con el tiempo cambiaria” o “cuando tuviera hijos iba hacer diferente” vemos que solo son pensamientos que amarran la esperanza de que algún miembro de la pareja cambie y eso muy pocas veces sucede y lo vemos en esto que menciona el INEGI (ENDIREH) (2011) sobre la violencia familiar “54 por ciento dijo no tener incidentes de violencia, mientras que 46 por ciento sí tuvo incidentes de violencia, del cual fue emocional, 48.4 por ciento; económica, 27.9 por ciento; física, 15.4 por ciento, y sexual 8.4 por ciento”.
     Con estos datos vemos que la violencia en las parejas es algo alarmante ya que se tiene que abordar de un forma trasversal y contundente porque ni la violencia familiar disminuye ni la violencia en el noviazgo cesa, independientemente de la edad.
     Por este motivo es importante revisar mi historia de vida, mis patrones, mis creencias para ver en que contribuyo para estar así...
 
 
 
 
 

Adicción al sexo, más allá del placer

La hiperactividad sexual no está relacionada a la frecuencia sexual de una persona, es decir lo que caracteriza a la hipersexualidad es la ansiedad, impulsividad por tener sexo, sin medir por ejemplo conductas sexuales riesgosas como no usar preservativo y por lo regular  es acompañada por un deterioro en la vida laboral, familiar, social y personal del individuo como lo menciona.
 
Anteriormente se le conocía como  ninfomanía exclusivo para mujeres y satiriasis exclusivo para hombres. La hipersexualidad se conceptualiza como la compulsión de tener encuentros sexuales, fantasías, autoerotismo con mayor intensidad, frecuencia e impulsivas con característica de la poca satisfacción sexual, la cual genera un malestar significativo en la vida de las personas que la presentan.

Sin duda lo que se debe de hacer al estar envueltos en esta situación como esta es pedir ayuda con un especialista en estos temas y  se puede buscar información  para ir descartando opciones ya que no todo es hiperactividad sexual.
 
Lo principal que puede prevenir esta situación es una educación de la sexualidad científica libre de mitos y prejuicios que existen alrededor de la vivencia de la sexualidad.
 

¿La violencia social como forma de vida?


El problema de la violencia social es grave igual que todos los tipos de violencia, como por ejemplo: la violencia familiar, violencia escolar, violencia en el noviazgo, violencia en la pareja, violencia de género, violencia infantil, violencia juvenil, violencia en el adulto mayor, violencia sexual.

Estas violencias al igual que la violencia social es naturalizada, es algo que está en el contacto con el otro porque en base al otro existimos y tenemos un referente, pero creemos que las violencias no van separadas, si no que se pueden englobar en la violencia social como seres sociales que somos.

     Démonos cuenta de algo, la violencia social es, si lo queremos ver de algún modo, de afuera hacia adentro y la sensibilización se hace de adentro hacia afuera en el caso de las demás violencias ¿pero en dónde embonan? ¿en dónde es que se ve a la persona como un todo? Recordemos que lo que no se nombre no existe, lo que no está en discurso es fantasma, con esto me refiero a

     Ahora bien, ¿la violencia familiar es dónde nacen todos los paradigmas o introyectos? si, eso no lo podemos negar ya que ¿a poco no, un ejemplo vale más que mil palabras? ¿verdad que aprendimos a amar como nos amaron nuestros padres? Esta pregunta no la hago yo, la hace Esther Perel y de esta misma forma es como amamos a los demás.

     Así como en la violencia familiar nacen los primeros paradigmas o  introyectos está la sociedad que los reafirma, que hace que se impregne de una manera sorprendente la violencia como medio de convivencia y supervivencia haciendo que la violencia social sea de afuera hacia dentro.

     Y cuando hablamos del problema de la  violencia social y la clasificamos como de afuera hacia adentro, nos referimos a la legitimidad del uso de la violencia es decir; si yo le pego a un niño siendo igual que él y no tengo sanción alguna, primero le daré una patada, luego tres y después mi compañera lo aventara y si le sumamos que tal vez para este niño agredido la violencia se vive en su colonia, en su casa al final de cuentas eres lo que vives, no? Por ahí dicen que eres lo que comes, pues eres también lo que vives…

     Por lo tanto la violencia en el noviazgo es otro fenómeno social, por ejemplo los celos que es violencia psicológica y esta es justificada en esta frase “te celo por que te quiero” esto está en el discurso cotidiano, ¿que no si el amor no duele no es amor? ¿Qué si no te cela no te quiere?

    En realidad puedo seguir con ejemplos de cómo este, estar en contacto con el otro, refuerza lo vivido de forma individual y es este contacto a través del otro es lo que da forma a la sociedad, no vivimos en mundos individuales si no que coocreamos uno mismo nos gusto o no, no podemos vivir sin relación, lo que no se relaciona muere, lo que no se renueva caduca hasta las relaciones de cualquier índole caducan…entonces me pregunto ¿por qué la violencia no caduca?...

     Esta es la problemática, pero alguna vez escuche, que quien tiene identificado el problema ya tiene el 70 % de avance de la solución por lo cual considero que se tendrá que trabajar para contribuir a reducir la violencia social por medio de:

a)      Programas transversales de prevención de la violencia social en cuatro frentes 1.- medios masivos de comunicación para informar que lo cotidiano que disgusta también es violencia. 2.- acciones enfocadas en la sensibilización de los roles de género y el respeto a la diferencia que puede ser permear en la comunidad por varias vertientes. 3.- estrategias educativas en el ámbito escolar. 4.- mejorar las políticas públicas enfocadas en la prevención de la violencia social para que estas sean dirigidas a fortalecer la cohesión social y el sistema de justicia, sin perder de vista la contribución de la ciudadanía en estas.

b)      Mejorar o crear un comité que proponga buenas prácticas estratégicas en el abordaje de la violencia social.

c)      Proponer lineamientos de actuación obligatorios para identificar, evaluar e intervenir en casos de violencia social que lleguen a las áreas médicas o de humanidades en cualquier nivel relacional.