jueves, 21 de enero de 2010

Refexiones del Guerrero de la Luz, Paulo Coelho

De las artimañas del amor.

El califa y su mujer
El califa árabe hizo llamar a su secretario:
-Encierra a mi mujer en la torre mientras estoy de viaje –ordenó.
-¡Pero si ella ama a Su Majestad!
-Y yo la amo a ella –respondió el califa-. Pero sigo un viejo proverbio de nuestra tradición: "haz pasar hambre a tu perro y te será fiel; hazlo engordar y te morderá.”
El califa partió hacia la guerra y volvió seis meses después. Al llegar, llamó a su secretario y pidió ver a su esposa.
-Os ha dejado –fue la respuesta del secretario-. Su Majestad citó un bello proverbio antes de partir, pero olvidó otro dicho árabe:
"Si tu perro está preso, acompañará a cualquier persona que le abra la jaula.”

El intento de controlar el alma.

Muchas veces pensamos que podemos controlar el amor. Y, en ese momento, nos sorprendemos haciéndonos una pregunta absolutamente inútil: “¿merece la pena?”
El amor no respeta esa pregunta. El amor no se deja valorar como una mercancía. Uno de los personajes de la obra La buena alma de Tse-Chuang, de Bertold Brecht, nos habla de la verdadera entrega:

"Quiero estar junto a la persona que amo.
No quiero saber el precio que habré de pagar.
No quiero saber si será bueno o malo para mi vida.
No quiero saber si esa persona me quiere o no
Lo único que necesito, lo único que deseo, es estar cerca de la persona que amo”.

La medida del amor
-Siempre quise saber si era capaz de amar como amas tú –dijo el discípulo hindú a su maestro.
-No existe nada más allá del amor –respondió el maestro-. Es lo que hace girar al mundo y mantiene las estrellas suspendidas en el cielo.
-Lo sé. Pero, ¿cómo puedo saber si mi amor es lo bastante grande?
-Procura saber si te entregas, o si por el contrario, huyes de tus emociones. Pero no te hagas preguntas como ésa, pues el amor no es grande ni pequeño. No se puede medir un sentimiento como se mide una calle: si haces eso, sólo percibirás su reflejo, como el de la luna en un lago, pero no estarás recorriendo su camino.

La búsqueda contemplativa.

Linda Sabatth cogió a sus tres hijos y decidió irse a vivir a una pequeña hacienda en el interior de Canadá; quería dedicarse sólo a la contemplación espiritual.
Antes de que hubiera transcurrido un año, se había enamorado, se había casado de nuevo, había estudiado las técnicas de meditación de los santos, había luchado por una escuela para sus hijos, había hecho amigos y enemigos, había descuidado su tratamiento dental, había tenido un absceso, había hecho auto-stop bajo tormentas de nieve, había aprendido a reparar el coche, había tenido que deshelar las cañerías, había hecho milagros con el dinero de la pensión para llegar a fin de mes, había vivido del subsidio de desempleo, había dormido sin calefacción, había reído sin motivo, había llorado de desesperación, había construido una capilla, había hecho reparaciones en la casa, había pintado paredes, había impartido cursos sobre contemplación espiritual.
-Y al final entendí que una vida de oración no significa aislamiento –dijo-. El amor es tan grande que hay que dividirlo.

Bajado de ---> http://www.warriorofthelight.com/espa/index.html

martes, 12 de enero de 2010

Algunas aportaciones acerca de los celos




Los celos son varios sentimiento que acompañan al temor de perder a la persona amada por lo general existe un(a)rival real o imaginario(a). Este sentimiento con frecuencia llega a tener un carácter patológico y se ha utilizado como justificación de conductas muy negativas.
En la mayoría de las ocasiones los celos hacen que despierten en nosotros emociones como la depresión, el miedo, la culpa, la ansiedad, incertidumbre, la cólera, sumergiéndonos en un desasosiego que limita el disfrute de la relación de pareja y el crecimiento personal.

Cuando los celos adquieren carácter patológico (delirio de celos) revelan un trastorno de la personalidad y, frecuentemente, un complejo o sentimiento de inferioridad.

Mary Ainsworth (1978) citado por Dantagnan (2005) menciona que existen varios tipos de apegos y estos son:
El estilo de apego evitativo se caracteriza por ser un mecanismo de autoprotección que consiste en evitar o inhibir los elementos conductuales que buscan la proximidad con sus figuras de apego. Cuando las respuestas obtenidas por parte de ésta no solo no satisfacen las necesidades afectivas del niño, sino también son generadoras de esteres, angustia y dolor, la inhibición de sus conductas de apego como todo lo relacionado con su mundo emocional, le proporciona una vivencia de seudo seguridad. Según las investigaciones, existe un 15% y un 23% de niños y adolescentes con estilo de apego inseguro evitativo dentro de estas franjas de población victimas de malos tratos.

El trastorno del apego ansioso –ambivalente se caracteriza por la vivencia de una ansiedad profunda de ser amado y de ser lo suficientemente valioso o valiosa, así como por una preocupación en el interés o desinterés y en la disponibilidad emocional que muestran los otros hacia el o ella. el niño o la niña desarrollan sentimientos de ambivalencia ante las figuras de apego debido a sus necesidades afectivas insatisfechas. Por lo tanto, la estrategia de seudo seguridad seria incrementar las conductas de apego como un modo de mantener la proximidad de la figura de apego. Alrededor de un 20% de la población de niños victimas de malos tratos presentan este tipo de apegos.

Estilo de apego inseguro desorganizado es de alto riesgo para los niños y las niñas. Este estilo se genera en ambientes familiares con padres o cuidadores que han ejercido estilos de relaciones parentales altamente incompetentes y patológicas como consecuencia de haber sufrido experiencias severamente traumáticas y/o perdidas múltiples no elaboradas en su propia infancia. Experiencias que no pudieron ser elaboradas, pues estos padres, cuando niños, no recibieron protección ni ayuda. Alrededor de un 75cu 80% de la población de niños maltratados presenta estilos de apegos desorganizado.

En la base de los celos, más que un sentimiento de inseguridad con respecto a lo que siente la otra persona hacia nosotros, está una gran inseguridad hacia nosotros mismos, una autovaloración inadecuada por defecto y una baja autoestima muchas veces desdibujada e inconsciente que hace que agotemos todas nuestras energías observando los comportamientos que asume nuestra pareja en vez de echar un vistazo hacia nuestro interior.

Escriben Hayde & Delamater (2003) “Las investigaciones sugieren que el estilo de vinculación puede influir de manera importante en la forma que reaccionamos a los celos. Se les pregunto a un grupo de pasantes como habían reaccionado ante los celos en el pasado. Aquellos con un estilo seguro de vinculación informaron que le habían expresado su enojo a su pareja y habían conservado la relación. Aquellos con estilo ansioso informaron del enojo mas intenso, pero era más probable que dijeran que no lo habían expresado. Las personas con un estilo evitante estuvieron en mayores probabilidades de dirigir su enojo hacia terceras personas. Existen dos tipos de celos: emocionales y sexuales. Los celos emocionales existen cuando una persona cree o sabe que su pareja está emocionalmente vinculada o enamorada de otra persona. Los celos sexuales sucede cuando la persona cree o sabe que su pareja quiere participar o a participado de la intimidad sexual con otro. Los dos tipos pueden ocurrir de manera conjunta o separada.”

Biografía

*Barudy J, Dantagnan M, (2005) Los buenos tratos a la infancia paren talidad, apego y resiliencia País: Barcelona Editorial: Gedisa
*DSM-IV-TR, (2004) Manual diagnostico y estadístico de los trastornos manteles, texto revisado. Barcelona: Editorial Masson.
*Fenichel O. (1991) Teoria psicoanalítica de las neurosis Barcelona :editorial:paidos
*Shibley Hayde J., & Delamater J., (2003) Sexualidad humana México: Editorial Mc Graw Hill.
*Quevedo R. (1997) Revista archivos hispanoamericanos menciona “actitudes ante la infidelidad en miembros de parejas conyugales en Lima metropolitana “Volumen III, N. 1°.

lunes, 11 de enero de 2010

Algunas consecuencias de la violencia de género, en la mujer.

Cuando estamos ante una mujer víctima de violencia de género, y es madre, debemos de tomar conciencia de que estamos ante más de una víctima, la violencia familiar es un grave problema social que ha ido incrementándose al paso del tiempo, anteriormente se veía solo a la mujer violentada como víctima principal de estos hechos, y se pensaba que solo ella era maltratada, hoy en día sabemos que no es así, que en los hijos de estas mujeres también sufren de violencia y no solo como testigos si no como agredidos, esto es un factor muy importante en este proyecto, ya que se propone trabajar con las madres violentadas que están en riesgo de maltratar a sus hijos, es decir los niños son maltratados por sus madres a consecuencia del maltrato y la coerción ejercida por sus parejas hacia ellas, la madre maltratanté en respuesta y frustración a su relación violenta, agrede a sus hijos. La violencia de género repercute gravemente tanto en la capacidad parental de la madre, como en el desarrollo de los hijos y esto trae efectos negativos tanto en la madre como en el hijo convirtiéndose en futuros casos de maltrato que llegan a conmocionar a la sociedad (Corsi 1994, Garbarino & Eckenrode 1997, Ravazzola 1997).

El maltrato se entiende como cualquier tipo de acción accidental o por omisión que ocasione un daño físico, psicológico a una persona, ahí varias modalidades, una de estas es el maltrato infantil el otro tipo de maltrato es la violencia de genero. (Corsi, 1994) citando a G.Ferreira menciona que el maltrato hacia la mujer se caracteriza por que “una mujer golpeada es aquella que sufre maltrato intencional, de orden emocional, físico y sexual, ocasionado por el hombre con quien mantiene un vínculo íntimo”.

Estadísticas obtenidas del INEGI (Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática) en la investigación panorama de violencia contra las mujeres en Nuevo León , arrogan que la distribución porcentual de las mujeres separadas o divorciadas, según condición de violencia hacia ellas por parte de su ex pareja después de terminada la relación es el 30% esto es en el 2006.

(Corsi, 1994) La violencia familiar se entiende como un daño de acción o omisión de parte de un miembro de la familia hacia otro por lo regular es del mas fuerte al mas débil o al menos apto para defenderse o al mas vulnerable, también dicha violencia se ve como un acto de poder y control que desemboca en una diferencia de poderes en el cual se ve en la relación de abuso que sufre la mujer o su hijo a manos de su pareja o de ella misma, entre este tipo de violencia existen la agresión física, psicológica, emocional, sexual, económica. (Ravazzola 1997, Echeburúa & de Corral 2003).

La violencia familiar es un grave problema social ya que se estima que alrededor de mas de la mitad de las familias sufre o ha pasado algún tipo o forma de violencia, el vivir o haber vivido en estas situaciones conflictivas de convivencia presenta consecuencias graves en las mujeres que viven o han vivido con un hombre abusador presentan características que les impide tener un buen monitoreo y rol parental con sus hijos, esto va desde la negligencia hasta los actos físicos, psicológicos y emocionales en los niños, este proceso de comportamiento y de actuar de las mujeres victimas de violencia de genero es a raíz del pobre juicio que tiene debido a la violencia ejercida por su pareja o ex pareja a lo largo de su vida que se ve reforzada por la cultura patriarcal violenta en la que viven y esto a su vez que recae en los hijos de estas mujeres (Barudi 1998, Barudi y Dantagnan 2005, Corsi 1994, Lagarde 1997).

La mujer que se ha visto inmersa en esta violencia de genero muestra una dependencia hacia el cónyuge, poniendo al niño o a la niña en una situación de peligro, es decir, si esta mujer ya esta separada del marido y no se le da ayuda repetirá el patrón violento tanto en actos contra sus hijos por acción o omisión, así como buscar una pareja violenta para repetir el maltrato, la esposa o esposo de una persona violenta en acto o omisión es alguien cuyas habilidades de reflexión en cuanto al cuidado físico, emocional, psicológico y sexual están perturbadas por los procesos emocionales que lo unen de manera dependiente hacia su compañero, es decir el objetivo primordial de su vida es obtener a cualquier precio el amor o reconocimiento de su pareja, pasando de largo a consecuencia de esta afectación a sus hijos. (Barudi y Dantagnan 2005).

Las mujeres maltratadas sufren graves consecuencias tanto psicológicas, físicas o emocionales como por ejemplo baja autoestima, embotamiento emocional, percepción pobre de la realidad, juicio inadecuado, hematomas, golpes, depresiones, ansiedad etc. y como consecuencia de estas dinámicas violentas que se dan el la familia los niños también presentan una autoestima pobre, problemas de conducta, agresividad, ansiedad, angustia y depresión : cuando mi madre me golpeaba, yo siempre me preguntaba por que nadie hacia nada incluso a veces hablaba con mis vecinos sobre mi situación y en ves de ayudarme, hacían comentarios …lo que pasa es que ella esta loca o quizá eres tu la que lo provocas, …pero nunca vinieron ni siquiera a llamar a la puerta del apartamento para decirle que dejara de golpearme….poco a poco me volví agresiva y me encerré en mi misma desconfiando de todo el mundo. No podía soportar su indiferencia”. (Barudi 1998, Corsi 1994, Trickett & Schellenbach 1998).
Todos estamos inmersos en el mundo de la violencia, pero ahi quienes hacen algo por actuar diferente, en este contexto cultural en el que vivimos me queda claro que la violencia no es mas que miedo, control y dependencia, basada en gran parte en nuestros enfermos apegos.
Rocío García.